domingo, 14 de septiembre de 2008

Fiestas Patrias?

De qué patria me están hablando, qué celebración extraña es esta que exhibe animales muertos atravezados cual crucificación; sometidos al fuego mientras cantamos alegres y encolerizados, cegados por el alcohol.
qué independencia de Chile, si Chile es más dependiente que la cresta. Somos exportadores terciarios desde la llegada española a nuestras tierras, y hoy; 2008, seguimos en las mismas: el día que nuestro cobre, fruta, madera o lo que sea; deje de ser de interés, nos fuimos a pique. Nuestra economía neolieralista, por muy adelantada que parezca y por muy pioneros que hayamos sido en el tema, no están comiendo vivos. No usamos cobre. Usamos cables y cuanta cosa se hace-con-cobre. Pero nosotrxs no lo producimos, sólo extraemos; esa elaboración la llevan a cabo las transnacionales que nos tienen lamiéndoles las zuelas. y la cultura? ay, la cultura! una actitud malichista nos corre pos las venas haciendo que sólo una vez al año nos acordemos de nuestra identidad criolla; un rechazo a nuestras raíces con ansias de "progreso" nos llevan a imitar lo externo, que se supone mejor. de qué independencia me están hablando, si nuestra presidenta se ve encrucijada ante defender sus alianzas con la región latina o ceder ante la mano norteamericana con la cual estamos comprometidos hasta las entrañas. de qué independecia me están hablando, de cuál. que el 18 de septiembre fue sólo el primer cabildo con objetivo de respetar y seguir bajo la dominación de la corona española apresada por napoleón bonaparte; la verdadera "liberación" de cualquier sometimiento fue en febrero... y jamás logramos liberarnos verdaderamente =/

viernes, 5 de septiembre de 2008

Magdalena

Magdalena, la histórica puta escogida por el hijo de Dios. Amor bien es el de las putas; amor que escucha atenta, goza, ríe y llora. Amor que cuida y otorga. Amor que escogió un profeta, amor que recibió sin pagar y para siempre. Todas las noches, con él, la puta se hace princesa; un día llegará ése que la quiera para siempre. Como Jesús. Entonces ella será santa guardiana de amor y fidelidad a ése que le paga con amor.

Me miro en el espejo y mi reflejo me grita puta
la más puta de todas las vírgenes
Carne querida, carne herida
La más puta de todas las vírgenes
virgen cansada de tanto amar,
de tanto correr postrada,
de tanto gritar callada.

Miénteme y llámame princesa
Prometo, ya sabes; ir contigo,
Mirarte con ternura y deseo,
Reírme de tus chistes estúpidos y todas las cosas que implica el amor…

Sólo quiero que venga y se quede para siempre
Si “para siempre” dura año y medio, no importa
Él me quiso alguna vez “para siempre” y yo le creí, con eso basta.

He dejado de hablarle.
Le he dado todo de mí.
Le he sacado celos.
He mentido, escapado y fingido por él.
Lo he tratado mal
Le odio tanto que
Quiero darle todo lo que soy y lo que puedo llegar a ser

Escógeme a mí
Anda, escógeme a mí
Deja a la puta de tus señoras, te ofrezco la más señora de las putas
Déjala
No he venido a destruir su pacto
¿Pero acaso éste no se quebró antes que comenzaras a buscarme?
No sé si la felicidad está conmigo
Pero sé que junto a ella estás muy solo

Mi amor, que no es mío; deja de lado esos “qué dirán” que te carcomen el alma,
Olvídate de las tradiciones que te ahogan, quítate esos miedos que te tienen limitado
Es hora de ser

jueves, 24 de julio de 2008

EL/ELLA

Corté el teléfono y la miré, ansioso. Aprovechemos el tiempo, debo irme pronto; debo ir a la casa de ella. Le dije que se sentara junto a mí y ella me miró desde las alturas, de pie apoyada en el poste. Arisca me dijo que no. Soberbio. Soberbia por su actitud distante y engreída; pero soberbia también en el otro sentido, soberbia ella, soberbia su belleza escurridiza y soberbios mis ojos gozosos, mis manos deseosas y mi torpe corazón aturdido. Insistí, preocupado. Me dijo que no alcanzaríamos (tomando en cuenta mi conversación telefónica con mi novia, se dio cuenta que me iría pronto). Le ofrecí media hora más, sólo para ella; todo para ella. No sé porqué se molesta tanto, ella sabe cómo son las cosas y sabe quién es más importante: mi novia. Entre la amiga y la novia no hay por dónde perderse aparte que poco y nada puedo ver a mi chica, mi nena. Mi nena, mi nena. Por más que desee a mi amiga, en deseo se queda. Y nada sabe ella, ¿o sí? A preguntar.
Dice que se puso celosa, no quiero indagar más. Me quiere. Quizás me quedaría más pero ella quiere que me vaya: quién te entiende, mujer.

Mientras hablaba con ella le dijo que iría a su casa a verla, cuando se desocupara. Cuando se desocupara… des-ocupara: ocupado, ocupación: trabajo, faena, labor, que hacer, tarea, obligación… así me sentí y puta que lo odié. Se sentó y me invitó a hacer lo mismo. Comprendí que nunca seríamos nosotros y no quiero admitir que me doliera, pero no sé; ya no tenía ganas de nada. Estaba apoyada en un poste y miré al cielo para confirmarlo. Sí, un poste. Ve a saber tú porqué hay asientos junto a un poste, en fin: no viene al caso. Quizás fui muy obvia pero él me preguntó si tenía algo que contarle. Tengo que contarte que acabo de darme cuenta que estamos destinados a amarnos y ser felices juntos… pasando largos temporales estudiando, meditando y haciendo buena música en algún lugar alejado; de preferencia, una casa sencilla cerca de un río y de cerros con mucho verde y puro sol. Comiendo frutas y jugando con instrumentos musicales, lápices, pinceles, animales. Visitar el mar y la nieve, tener hijos con nombres atípicos y casarnos el día fuera del tiempo en alguna zona mística ante un monje neo hippie chamán gitano de la samba canuta. Te amo. Pero sólo te contaré que me puso celosa escucharte hablar con tu novia, me molesta no ser yo y me molesta haber admitido mis celos: quiero rime corriendo, ahora. Qué humillante, vete.

sábado, 14 de junio de 2008

"No sé lo que es el mundo, pero sé que es mío"

Parece poco lógico, pero en la práctica es posible observar lo cierto de este hecho: Pese a vivir y ser parte del mundo, definirlo es casi una tarea imposible. Más aún bajo las condiciones de la “Era tecnológica” en la cual nos desarrollamos actualmente, la cual, mantiene al mundo en constante cambio; lo que dificulta aún más su comprensión. ¿Qué es el mundo? Decir que éste es un planeta compuesto de tierra, agua, aire y un sinfín de especies –entre ellas, los seres humanos-, no logra contestar la pregunta del todo, aunque sí descubre un punto importante. Volviendo a la cita del principio, entre sus muchos componentes, estamos nosotros: las personas.
Los humanos. Seres que interaccionan y se asocian para satisfacer sus necesidades individuales. Resultan las sociedades; el conjunto de personas que comparten una cultura, rasgos comunes como la mentalidad, las instituciones, las necesidades, las estructuras, estamentos, lenguaje, etc. Elementos que conforman una identidad con ritos y costumbres propias. Pero las sociedades cambian y sus culturas varían. Y si los anteriores forman parte importante del mundo, éste también sufre las consecuencias de sus modificaciones y se ve condicionado al cambio. Especialmente en esta época donde la tecnología marca profundamente a la sociedad y genera en ella una movilidad rápida y constante. Precisamente, esta será la hipótesis a desarrollar en el presente ensayo: La globalización influye en la mentalidad y conducta de los individuos y así, en sus estructuras y desarrollos sociales. ¿Cómo enfrentarse a este mundo que se transforma interminablemente, en nuestra calidad de jóvenes? Sobre nuestros hombros cierne (y pesa) la consigna del “futuro”. Se nos encomienda la tarea de ser “Los líderes del mañana”; un mañana cuya mejora o retroceso con respecto al presente es de exclusiva responsabilidad nuestra.
Qué mundo el nuestro, ¿no? Estamos llenos de comodidades, el conocimiento abunda, los pajaritos cantan y la dictadura de la democracia y la libertad parece inamovible. La globalización ya no se molesta siquiera en tocar la puerta, hace rato se ha posicionado en nuestras vidas como la mejor amante; presente y –al parecer- indispensable en todo momento. Las revoluciones tecnológicas ya no se aprecian como tales, cada vez tienen menos diferencia temporal entre la aparición de una y otra, así como cada vez son cambios más profundos que definitivamente, nos afectan. Esto se explica en la frase de Peter Ustinov “Al progreso no hay quien lo pare. Dios creó el mundo en seis días, ¿Y qué tenemos hoy? La semana en cinco días”. Tal es la situación que percibimos este fenómeno como algo propio, prácticamente natural en nuestras vidas. La reflexión y conciencia de esto carecen de importancia y utilidad para las necesidades de los tiempos, son desechadas.
Los impactos de la globalización traen consigo una mentalidad que prioriza la eficiencia: mayor producción al menor costo posible. De manera que se genera la necesidad de abaratar el trabajo; la mano de obra se especializa y divide, cada vez menos sofisticada y de rol cada vez más limitado. Asimismo, adquiere importancia el tiempo y aprovechar éste al máximo. La velocidad se vuelve obligación, por más que lo intentemos siempre estamos atrasados. ¿Resultado? Sobreproducción, precios más asequibles para la población, la cual se ve dotada de un carácter consumista, superficial, materialista, impulsivo y, sobretodo, insaciable. Mientras más bienes puedan adquirirse, mejor. El hombre se separa del producto de su trabajo. Ya no percibe satisfacción ejerciendo éste, sino que busca la compensación por él para poder acceder a más y más bienes. A nosotros, los jóvenes, se nos cría con la valiosa herramienta de la educación, la cual nos permitirá acceder a un mundo laboral que nos satisfaga, pero según lo anteriormente planteado ¿En qué consiste dicha satisfacción? ¿Una casa en la playa para ir los fines de semana con cinco Mercedes en el estacionamiento? En esta sociedad donde “Más es mejor”, lamentablemente, lo anterior es ley. Al priorizarse las riquezas materiales, su abundancia afecta la status social. Así las carreras “tradicionales” se potencian pues “aseguran un buen pasar”, una mejor calidad de vida la cual se entiende, como se ha explicado, en ingresos altos.
En esta sociedad “globalizada” el tema de la educación superior y el título profesional adquieren relevancia. Por una parte, por lo ya mencionado en cuanto a la “estabilidad económica” y bienestar que se pretende, con lo cual se adquiere la aprobación del resto. También significa el hecho observable de la transición de adolescente en adulto. La obtención de un título profesional se traduce en respeto e independencia. La universidad aparece casi como un deber social. Ésta están tan inserta en nuestro inconciente que se le toma prácticamente como una etapa de la vida, la cual está casi prediseñada: nacer, estudiar, trabajar, casarse, tener hijos y morir (sin dejar de trabajar hasta que la edad u otros lo impidan). Saltarse una de estas fases es como exiliarse del mundo social. Si no se estudia, no se es nadie. No trabajar: holgazán. Quien no se casa ni tiene hijos siembra la duda sobre su sexualidad. Vale preguntarse ¿Tenemos voluntad, después de todo? Somos libres, estamos en democracia; pero sin darnos cuenta hemos tejido nuestra propia cárcel y hacemos las cosas casi por inercia, incluso determinar cuál será nuestra vocación.
Nuestra educación ya no es la misma que tuvieron nuestros progenitores (Insisto en los grandes y rápidos cambios sociales productos de la globalización). Quien hace pocos años aspiraba a una educación superior debía hacer la P.A.A. (Prueba de aptitud académica). Hoy la P.S.U. (Prueba de selección universitaria) es la que no deja dormir a los jóvenes. Una explosión de establecimientos educacionales también ha caracterizado nuestra época. Una variada oferta de carreras, años de estudio, precios, facilidades de pago, etc. Promueven la masiva profesionalización de las personas, dejando las otras alternativas cada vez más reducidas. La deserción educacional significa un fracaso y un estigma social del cual es difícil escapar ¿Y no estamos presionados?
No es posible definir qué es el mundo, mucho menos si éste se escapa de nuestro control por nuestras constantes transformaciones sociales. La globalización nos ha obligado a ser “eficientes” y rápidos, ha promovido la masificación y homogeneización de la sociedad, provocando modificaciones –y en muchos casos- pérdidas de culturas. Los ritos pierden importancia por carecer de “utilidades” y las identidades se corrompen. ¿Cómo definir así qué es el mundo? Sólo sabemos que es nuestro porque lo conformamos y que se mueve a nuestro ritmo, ejercemos influencias sobre él. Somos jóvenes, la esperanza, los líderes del mañana. ¿Por qué no puede ser nuestra influencia sobre el mundo positiva, constructiva y en definitiva, de mejora? No quiero partirme la cabeza estudiando para acceder a un trabajo con el fin de obtener un gran salario. Quiero trabajar para sentirme útil en la sociedad, haciendo algo que me motive. El trabajo no debería ser concebido como un medio para conseguir un fin (dinero). El trabajo debería ser el fin en sí. La realización personal debería adquirir mayor importancia, de modo que el trabajar en algo que apasione se convierta en una necesidad para las personas, de manera que pueda ser utilizada esta “necesidad de trabajar” como un recurso. Eso sí que es eficiencia. Pero las condiciones sociales actuales tienen un poder coercitivo fuerte y enfrentarse a esto es más que complicado. Por otro, es posible usarlo a nuestro favor. Después de todo, somos afortunados a poder acceder a una carrera universitaria, y como es la mentalidad contemporánea, con un título bajo el brazo nuestra voz adquiere más fuerza. El potencial cambio que podemos lograr en el mundo se ve más próximo. En cualquier caso, si el mundo es nuestro, si somos el mundo podemos concluir con que con cambiar nosotros, cambiamos el todo. Es un cliché cursi y de los más clásicos, pero después de toda esta explicación la frasecita típica se enaltece: “Si quieres cambiar al mundo, parte por cambiarte a ti mismo”.

parece economía ¡Pero no!

Las necesidades son potenciales cuando comprometen, movilizan y motivan a la persona a hacer algo, convirtiendo esta necesidad-motivación en un recurso; lo cual, previene contra toda reducción del ser humano a la categoría de “existencia cerrada”. Por ejemplo, al trabajar se cubre con la necesidad de hacer, de ser, de tener, de estar, de crear y de participar; por lo que trabajar sería un satisfactor a dichas necesidades, convirtiéndose en un recurso.

:)

martes, 22 de abril de 2008

blancazo

Debería haber estado allá a las 8 de la mañana, pero el sueño podía más y decidí quitar el despertador. Igualmente desperté temprano. El me llamó poco antes de las 8, estaba afuera de la U esperando que caminara por Barros como suelo hacer. A veces nos cruzamos de casualidad, hacemos casi el mismo recorrido y ambos andamos al filo de la hora la mayoría de las veces. Pero en esta ocasión esperó a que cruzara, incluso llamó y yo en casa con cero intenciones de ponerme en pie. Y dormí de nuevo hasta como las 11 y de no tener que estar en el centro a las 12.30 en serio hubiera seguido en la cama, es un martes tan insolente.
Hoy dicen que me dio una pálida, lo cual es raro, considerando que... no empecé ayer. Esto no debería pasar a estas alturas. No sé. Era como estar soñando y quizás aún lo esté. Me volí a casa con miedo a eso de las 4 y algo ya estaba de nuevo en la cama durmiendo como tronco hasta las 7, cuando él llamó; preocupado: "oye, he dormido toda la tarde y me siento como la mierda, ando pegao' y hablo puras weas... qué mierda nos diste?" Qué les dí, de verdad no sé. Sólo sé que la cagó. Era como esa sensación antes de irte por el astral, como que estás y no estás, estás pero no ahí, estás pero en cualquier parte menos donde deberías... Supongo que tuve un mal viaje, y luego de un par de charlas locas he descubierto que lo mejor para esa sensación es una aspirina. así que ya saben, agréguele a su billetera a ese espacio donde guarda el condón, el pase, el papelillo, las fotos emo y todas esas cosas imprescindibles para vivir... su buena aspirina, no está demás el dato. a mí me pasó y puta que es desagradable.

lunes, 7 de abril de 2008

La vida se encarga de que, tarde o temprano, nos enfrentemos.
No paramos de despertar
Esta vida no deja de sorprenderme y el mundo...
...el mundo me enamora cada día más.

jueves, 27 de marzo de 2008

Nada po. Estoy rayando con esto de los recursos disponibles, las combinaciones de éstos y la potencial eficiencia, deficiencia o incapacidad de sus resultados. Lo interesante es que dentro de los recursos consideramos lo bienes económicos, naturales y de recursos humanos (esfuerzo físico e intelectual); éste último se demuestra como una respuesta a las órdenes de una fuerza dominante, una jerarquía que "obliga" a hacer el trabajo, osea, que condiciona la voluntad de la persona y de sus actos. Desde este punto de vista, podemos afirmar que el trabajo que ejerza la persona en contexo tal, será mucho menos "productivo" que el de quien este motivado y haga la acción por opción propia. ES DECIR, quien decide hacer y lo hará mejor.

Así es como podemos sumar otro punto a este mal llamado "análisis": el de la voluntad como recurso. Voluntad: decisión: duda: necesidad: carencia? RECURSO! ¿RECURSO? RECURSO, RECURSO, RECURSO!

En la necesidad (en este caso) de "hacer" se genera una motivación, la cual puede traducirse en recurso y así, podemos lograr una producción de eficiencia superior al modelo clásico de frontera potencial de producción. Distinta a la propuesta de buscar más recursos (viéndose a estos como los bienes disponibles).

viernes, 7 de marzo de 2008

Mechón 2x1

Borré toda la entrada, demasiada polémica demás.






nos vemos, o a lo mejor los veo y no me ven.. andando en bici me fijo poco en la gente como que me cuesta... jaja

martes, 19 de febrero de 2008

Amor vocacional...

Lo que menos tiene es vergüenza, yo diría que no la conoce. No teme al público, pero por él existe. Es de todos y no es de nadie, cualquiera puede identificarse con él pero él no se identifica con nadie. Es un poeta y un payaso. Representa todos los lados pero no pertenece a ninguno. Amplio, variado, abierto. Años le sobran, pero vive como nadie. Grita, ríe, llora. Te hace gritar, te hace reir, te hace llorar. Es y no es. La mierda le hace exitoso, las serpientes y escobas le dan pavor. Un espejo de la realidad, en todas sus facetas. Vive y muere, a cada rato. Vuelve a vivir y a morir. Una y otra vez. Está y desaparece. Se queda en la memoria del testigo. No puedes guardarlo, no puedes retenerlo. Efímero. Arte, arte, arte. Expresa, provoca. Acción y reacción. Todo. Nada. . Se llama teatro, y estoy enamorada de él. Amor platónico, claro, medio mazoka, pero amor al fin. Cada uno ama como puede, ¿no? Ojala periodismo sea un buen amante...

miércoles, 9 de enero de 2008

Señores: Tengo a Díaz contra la pared

Hay... Había un dramaturgo muy seco, cuyo legado abarca desde la obra infantil hasta el teatro del absurdo, pasando por la difícil y poca incursionada área de los tópicos juveniles. Poco reconocido para mi gusto (porque en este país el artista tiene que morir para que le demos el valor que merece, y aún con esta condición de difunto este escritor NO goza de la popularidad que debería... aunque es difícil que muerto se goze mucho...), Jorge Díaz seguramente no le suene para nada, pues bien, quizás alguna profe latera de lenguaje y comunicación (castellano, para ti que no viviste la reforma) le hizo leer y/o incluso dramatizar obras como "el cepillo de dientes", "instrucciones para cambiar de piel" o (y si esto no le suena familiar, se pega un tiro: IGNORANTE) "el mundo es un pañuelo" clásico! (una pista: "a volar, a volar... el mundo es un pañuelo y todo es empezar") ¿Ahora sí hablamos de los mismo? Eso no es todo, voy a apelar a el estereotipo que me he creado del chileno típico apostando a que el sgte dato convertirá a Díaz en un autor digno de su orgullo aprecio.... ¡ES CHILENO! SÍ! Y ha ganado infinidad de premios, vayan pegándose la cachá, loghos.

"El lugar donde mueren los mamíferos" Es una obra que me tocó leer, y releer, analizar para luego memorizar... En fin, hacía teatro de repente ¡Sorpresa! Del género del absurdo, trata sobre un grupo de beneficencia dedicado a ayudar a los pobres, la trama es que ya no quedan pobres y esta gente 'tan enfermamente solidaria' necesita con urgencia encontrar un indigente para poder seguir con la labor de su fundación.

Así es como un día, cuando ya se sentían rendidos, encuentran a Chatarra, el único pobre que parece ir quedando. De modo que, no pueden perderlo: y ayudarlo (osea, contribuir a que deje de ser pobre) es precisamente eso: PERDERLO. Si esto ocurre, vuelven al principio.

Es una obra fuertona que te cala hondo, interesantísima y más que recomendable. Para terminar voy a transcribir el parlamento número 494, un monólogo de Chatarra. Advierto, para quienes aún no conocen el texto, que si bien no dice nada que te cague la obra, es la mejor parte, al menos a mí parecer. Lo digo pa que no pierda la gracia... bueno, ahí va.

A mí me gusta tanto que lo escribí en mi pared... Sí, podríamos decir que tengo a Jorge Díaz contra-la-pared.


494. CHATARRA: Yo no sabía si estaba en una cárcel o en un burdel. Ahora lo sé. Sé lo que es. Soñé una vez que me sacaban la ropa como ahora y me clavaban sobre un viejo portón oxidado. Había escapado entre los hierros, pero consiguieron aplastarme con los brazos abiertos sobre el portón cerrado. Desperté gritando. Todavía oigo el martillo. El "ángel" ladró toda la noche (se mira las manos y le habla al perro que tiene a sus pies) No es sangre, "ángel", no es sangre. Es el óxido en las manos. ¿Nadie tiene un cordel? "Ángel", he buscado el resposo. Un lugar de sombra donde esperar, como tu, a recibir el golpe o el mordisco. ¿Estás ahí, "ángel"...? Ayer me perdí entre las bicicletas quebradas y encontré en un agujero un hombre sin cara y una mujer con los pechos herrumbrados. Sabes, "Ángel"? Era la Ofelia. Te molesta la luz, ángel. Ya sé, aquí no hay sombra, si no es una escuela debe ser un teatro donde reparten los premios y los castigos: diplomas y muecas. Lo único que verdaderamente me gustaría tener es un cordel para amarrarme los pantalones. Lo necesito, Ángel, lo necesito. En un basural se encuentra de todo, pero no he encontrado un cordel. ¿Alguien ha visto la carne, la carne humana...? Olvídate, Chatarra, olvídate de eso también. No quisiera molestar... pero, ¿nadie, absolutamente nadie, tiene un pedacito de cordel?

GENIO.

domingo, 6 de enero de 2008

ADANOWSKY

Poeta, actor, bailarín y músico de una banda de punk, este joven francés de apenas 27 años, se lanza como solista con Étoile eternelle, su álbum debut. Y, seamos sinceros, a poco le interesa a usted y a mí ¡Pero espere! Con una palabra lograré cambiar este asunto, de manera que se sienta intrigado a leer este este artículo, con una sola palabra este desconocido se transforma en una promesa, una palabra que lo enaltece y lo persigue, es su condena, y su mayor arma, es su apellido, es Jodorowsky.

Sí..., es hijo de Alejandro Jodorowsky, ese viejo buena onda que inventó la psicomagia, escribió una pila de best sellers, se mandó una saga de filmes de culto, hace terapias, conferencias y, bueno, es un seco aquí y en la quebrada del ají. La cosa es que, estoy de acuerdo. Pero hoy voy a hablar de Adán, y de su nuevo disco, el que deben escuchar. Una mezcla de rock, jazz, chanson francesa... todo con un toque de cabaret insinuoso e itinerante, de letras en francés seductoras , placenteras al oído, y sin dejar de lado sus raíces chilenas con canciones en español como "yo soy", "no" y "estoy mal" (donde incluso dice HUEVÓN, tomen). Una propuesta diferente, interesantísima, sensual y quizás media loca: INNOVA. Y aparte, es un rico. ¿Qué más se puede pedir? Yo quiero uno para mi cumpleaños, pero creo que me conformaré con una entrada para su concierrto en nuestro país en Marzo de este año. WWW.ADANOWSKY.COM Escuchen y opinen.

Chico Trujillo es mi copiloto

No te busqué, ni tu tampoco. En qué fiesta de mierda me he metido, yo no se qué hacer conmigo, y no sé si te puedo esperar.... ángel redentor mundano…ayayai , me convertiste en santo; yo no sé qué hacer conmigo, mejor me voy a un descanso.